Los activistas de PETA siguen haciendo de las suyas. Esta vez, su “víctima” ha sido Lindsay Lohan. La flamante estola de piel con la que se disponía a entrar a un local de moda parisino quedó completamente empolvada de harina después de que varios miembros de esta asociación defensora de los animales se acercaran a ella y le estamparan un paquete de harina.
Aunque el incidente no pasó a mayores, el personal de la discoteca le ayudó a limpiarse antes de posar en la alfombra roja y de entrar al local, donde su novia, Samantha Ronson, era la encargada de pinchar la música en compañía de Katy Perry y el rapero Shaggy.
La pinchadiscos se ha mostrado indignada en su blog, en el que dedica varias frases a la agresora. «Ella misma se ha comportado como un animal» o «hasta mi perro es más civilizado que esta persona» son algunas de las lindezas que ha escrito.
¿Lograrán los chicos de PETA convencer a Lindsay para que deje de utilizar pieles de inocentes animales?
La organización PETA (Personas por la Ética en el Trato de los Animales) sigue intentando, en vano, que Mary-Kate y Ashley Olsen dejen de vestir con pieles de animales.
Varios activistas de esta asociación se manifestaron el lunes frente a una conocida librería de Nueva York, lugar donde las famosas actrices se encontraban firmando ejemplares de su nuevo libro, “Influence”, en el que hablan de los personajes y diseñadores que influyen en su ropa. En las pancartas que sostenían podían leerse palabras como “Trollsens”, “Hairy Kate” (Kate peluda) o “Trashley” (Ashley basura).
Según PETA, las gemelas ya conocen su campaña, pero siguen siendo cómplices de la crueldad con los animales, por lo que no cesarán en su empeño de hacerles ver que «la verdadera belleza está en el interior».
No es la primera vez que la estrella porno desde hace algunos años muestra sus encantos como Dios la trajo al mundo, pero en esta oportunidad no es para una película pornográfica sino por una muy buena causa.
Las campañas de PETA contra el maltrato animal siguen sumando famosos y esta vez fue el turno de Jenna Jameson.
Promocionando una nueva campaña de esterilización y castración de gatos y perros de ambos sexos Jameson decidió acceder a la imagen que se ilustra con el texto “A veces mucho sexo puede ser algo malo“.
El incremento de animales a nivel mundial es una cifra que preocupa y la campaña de castración masiva intenta frenar un poco las crecientes estadísticas.
Jenna, viéndose involucrada con la causa comentó a la prensa: “Hasta que los perros y gatos no usen condones o pastillas anticonceptivas hay que ayudarles a practicar el sexo seguro a través de la esterilización y castración.“